BUENAS PRÁCTICAS
APÍCOLAS
Tutorial Miel Orgánica - Mod. 2 - Buenas
prácticas en el manejo del apiario orgánico, tomado de:
https://www.youtube.com/watch?v=7QdbLCDmcg0
¿Qué son las abejas?
Las abejas melíferas de la especie A. mellifera (Hymenoptera: Apidae)
son insectos eusociales, pertenecientes al orden Himenópteros, al género apís y
especie mellifera. Estas especies están compuestas por tres castas o categorías
de abejas: una reina, miles de obreras, y un número variable de zánganos, que
dependen de la disponibilidad de alimento y la época del año.
Las abejas habitan nuestro planeta desde hace más de 40,000 años, en
perfecta armonía con la naturaleza. Recolectan néctar y polen para el
mantenimiento de sus crías y su propia alimentación y, a través de la
polinización, garantizan la perpetuación de la especie vegetal.
Las abejas viven en grandes sociedades llamadas colonias, perfectamente
organizadas, donde cada individuo realiza una función determinada de acuerdo a
su edad y desarrollo físico
Manejo del apiario
Es recomendable que cada apicultor observe y registre cómo se presentan
las diferentes temporadas apícolas en su región. Obviamente, los calendarios
apícolas no siempre coinciden de un año a otro, y siguen un ciclo que puede
iniciar cuando principia una cosecha y termina al iniciar la siguiente cosecha,
repitiéndose anualmente.
HERRAMIENTAS BÁSICAS PARA EL MANEJO
Para las revisiones
también es necesario contar con las herramientas o implementos de trabajo como
son:
Espátula.
También llamada cuña. Es una franja metálica, afilada en sus dos
extremos, uno de ellos doblado unos dos cm, es una herramienta muy útil, porque
sirve para despegar todas las partes móviles de la colmena, también sirve para
sacar clavos, clavar, limpiar y raspar.
Las abejas se controlan con humo, por eso es necesario el uso del
ahumador, el cual consta de un cuerpo metálico hueco, con una parrilla y
entrada de aire en el fondo. Como tapa tiene un cono inclinado con un agujero,
por donde expele el humo. Detrás de este cuerpo tiene un fuelle, que le
inyectará aire para avivar la combustión en el cilindro y para expeler el humo.
Dependiendo de la actividad del apicultor, también puede llevar consigo,
cepillo apícola, pintura para marcar reinas y tijeras para cortarle las alas.
MANEJO BÁSICO DE LAS COLONIAS
Se recomienda manejar apiarios de 35 colmenas; arriba de este número, el
apicultor se enfrenta a problemas de defensividad de las abejas, en el momento
de revisarlas. La distancia entre apiarios está relacionada con la distancia de
vuelo de las abejas. La orientación más frecuente es Sur, SE, SO, en función de
los vientos dominantes (el viento excesivo dificulta la salida y entrada de
abejas a la colonia).
Las colmenas se disponen horizontalmente respecto al suelo, con cierta
inclinación hacia la piquera, para favorecer la salida de agua y ayudar a las
abejas limpiadoras a arrojar partículas extrañas fuera de la colonia. La
colonia se debe aislar del suelo para evitar humedad y limpiar zonas de malas
hierbas, para evitar los posibles enemigos; se debe garantizar el uso de soportes
con alturas entre los 30 y 50 centímetros. La separación entre apiarios será al
menos de 2 kms y estarán agrupados en filas. Hay que tener en cuenta la disponibilidad
de agua en las cercanías, si no existe agua hay que disponer de bebederos. Las
necesidades medias de agua son de hasta 1 litro de agua/colmena, durante un día
en sequía
Las revisiones de rutina deben realizarse cada 8 días, para asegurarnos
del buen funcionamiento de la colonia. Se recomienda hacer las revisiones en
las horas cálidas, que es cuando la mayoría de las abejas más viejas y más
agresivas están en el campo, por lo que la colonia de abejas será más fácil de
manejar.
Sin embargo, en algunas ocasiones, como en la de alimentación, es
recomendable hacerlo en la tarde, ya que si las abejas se alborotan o se genera
pillaje (saqueo de colmenas), habrá poco tiempo para que llegue la noche y se
devuelva la tranquilidad.
Durante la temporada de lluvias, las abejas no encuentran fuentes de
miel por ningún lado, así
que la población se habrá reducido por la falta de alimento, lo cual las
deja propensas a plagas y enfermedades, por lo que el apicultor debe estar
pendiente con las revisiones periódicas, alimentando, controlando polillas y
reforzando colonias. Asimismo, es importante quitar el material excedente que
las abejas no pueden cubrir, como alzas y panales vacíos.
Debido a que las abejas están muy atentas a las posibles fuentes de
alimentos, es fácil que se genere el pillaje, por lo que se debe tener
precaución cuando se dé alimento y se deberán proteger a las colonias,
principalmente las que tienen poca población, reduciendo la piquera o entrada
de la colmena, lo necesario para sólo permitir el flujo de las abejas propias;
también deben ser tapados todos los agujeros que pudiera tener la colmena.
Los apiarios en esta época se llenan de malezas, por las lluvias, así
que los apicultores deben limpiarlos frecuentemente, ya que la maleza ayuda a
la proliferación de plagas y enfermedades
que atacan a las colonias. Esta temporada puede aprovecharse también
para la reparación del
material y equipo que no se está usando.
Durante las revisiones, sólo se deben abrir las colmenas cuando es
realmente necesario hacer
alguna actividad en ellas, y mantener la colmena abierta lo menos
posible.
Muchos aspectos de la condición de la colonia de abejas dependen
grandemente de la reina. Una reina deficiente, vieja o cansada, la
identificaremos por la poca postura, porque se encuentra muy dispersa o porque
tiene postura múltiple.
Podemos afirmar o suponer la presencia de la reina, aunque no la veamos,
si la colonia de abejas tiene un comportamiento normal, si encontramos huevos
recién puestos en las celdas, sin embargo, debemos diferenciar la postura de
las reinas de la puesta por las obreras ponedoras, la cual es muy irregular, a
veces múltiple o en las paredes de la celda, en tal caso es evidente la ausencia
de la reina.
Cuando la reina está en buenas condiciones reproductivas, encontraremos
que el patrón de cría es abundante, parejo y compacto (poco disperso), el
conjunto formará una elipse en el panal, aunque en algunas épocas y en especial
con abejas africanizadas, el panal puede estar totalmente ocupado por la cría,
debido a la alta tasa reproductiva de la reina.
En las revisiones también debemos percatarnos de las reservas de
alimento (miel y polen), ya que esto nos hará decidir si debemos dar
alimentación artificial o reforzar la colonia con reservas tomadas de otra
colonia
Es importante que el apicultor se familiarice con el uso de algún tipo
de registro, ya sea por colmena o al menos por apiario, así pues, cuando vamos
a revisar un apiario es conveniente ver el registro de la revisión anterior, y
así saber qué materiales faltan en el apiario para llevar; sabremos qué
actividades son necesarias para hacer o para organizar actividades futuras e ir
con el material listo al apiario, lo cual nos ahorra esfuerzo y dinero,
principalmente si el apiario está lejos.
Otra ventaja de los registros es que podemos revisar los de temporadas
pasadas y saber en qué épocas del año hay que realizar las diferentes
actividades y programarlas con anticipación. También podemos saber cuáles son
nuestras colonias más productivas, para sacar cría de ellas y, por otro lado,
saber cuáles son las peores colonias a las cuales debemos cambiarles la reina.
Amplificación
del nido de cría
Después de hacer divisiones o núcleos de las colonias, generalmente quedan
reducidas en el número de panales en la cámara de cría. Si la reina es buena, y
se les está dando alimentación artificial o la temporada es propicia para el
crecimiento de la colonia, es importante ir ampliando el nido de cría.
La ampliación del nido de cría lo podemos hacer adicionando bastidores
con cera estampada a las colonias en crecimiento o también podemos adicionarles
panales ya labrados, obtenidos de colonias que les sobren.
Cuando se adicionen varios bastidores con cera es conveniente ponerlos
de manera intercalada con los panales que ya tiene la colonia. La cantidad de
panales dependerá de la población de abejas en la colonia, las reservas de
alimento, y de la rapidez con que estén creciendo, por lo que es necesario
estar al tanto de las necesidades de las colonias ya que, si exageramos e
introducimos muchos elementos nuevos, podemos desorganizar el nido de cría lo
que sería contraproducente.
Los panales vacíos y bien formados debemos pasarlos al centro del nido
de cría para que la reina ponga en ellos, los panales con reservas de alimento
los colocaremos en las orillas del nido y los deformes o muy viejos debemos
eliminarlos.
Cuando las condiciones ambientales no son muy adecuadas, la alimentación
artificial es muy importante para el crecimiento de las colonias.
Alimentación
artificial
Hay momentos del año en los que es necesaria la suplementación de
alimento. Esto sucede dos veces al año. Antes de la floración, se provee una
alimentación estimulante. Con ella se induce a la reina para que empiece a
ovipositar y haya más abejas pecoreadoras, para que en el momento de la
floración el número de abejas sea máximo al igual que el alimento recolectado.
Esta alimentación se hace mediante jarabes artificiales compuestos por agua y azúcar,
que actúan como sustitutivos del néctar. Al término de la cosecha, si no hay
suficientes reservas alimenticias para sobrevivir hasta la temporada siguiente,
se suministra otra alimentación. La alimentación se hace a base de azúcar,
mediante alimentadores.
Las abejas, como todo ser vivo, necesitan de proteínas, carbohidratos, minerales,
grasas, vitaminas y agua para el desempeño de sus funciones vitales, los cuales
son obtenidos de la recolección de néctar, polen y agua.
Las abejas usan el polen para preparar alimentos que suministrarán a las
crías de reina, obreras y zánganos, y para ellas mismas. En el caso de las reinas,
deberán ser alimentadas siempre con jalea real, la cual es rica en proteínas, y
preparada en las glándulas hipofaríngeas de las abejas nodrizas, quienes
consumen buenas cantidades de polen para estas funciones (Keller et al, 2006).
Mencionan también que, al principio de su etapa adulta, las abejas requieren
cantidades sustanciales de proteína, como consecuencia del aumento en el
contenido proteico de las glándulas hipofaríngeas, y que, si a las abejas
obreras recién emergidas se les mantiene con una dieta exclusiva de
carbohidratos, las glándulas hipofaríngeas no se desarrollarán. Por lo tanto,
no es de sorprenderse que las abejas nodrizas realicen la mayor parte de las
actividades de producción de cría en una colonia.
MULTIPLICACIÓN DE
COLONIAS
Captura de enjambres silvestres
La captura de enjambres es una manera muy barata de conseguir colonias
de abejas, para iniciar en la actividad o para incrementar las que tengamos.
Sin embargo, hay que tener ciertos conocimientos para hacerlo de manera
adecuada.
En la temporada de enjambrazón es común ver enjambres en tránsito o
posados en algún lugar. Cuando veamos un enjambre posado en un árbol o en
alguna construcción de fácil acceso, podemos atrapar ese enjambre, metiéndolo
dentro de un costal o alguna bolsa donde las abejas no se asfixien; o también
podemos meterlo directamente a una colmena que tengamos vacía. Para atraparlos
debemos estar protegidos con el equipo apícola y con las herramientas para
poder manejar el enjambre. Es importante proceder con precaución para evitar
posibles accidentes por picaduras a personas y animales que pudieran estar
cercanos.
Es muy importante que la reina quede dentro del recipiente donde estamos
atrapando el enjambre, pues si la reina no queda adentro las abejas abandonarán
el recipiente, para seguir a su reina. Aunque es muy difícil ver a la reina
dentro del enjambre, a veces es posible atraparla en una jaula, y con eso
podemos llevar al enjambre a donde deseemos.
Ya introducido el enjambre en una colmena, debemos proporcionarle
alimento, bastidores con cera estampada o si tenemos panales ya construidos. Es
mejor si desde el inicio le adicionamos algunos panales con cría y reservas de
alimento, obtenidas en otra colonia, lo cual aumentará las posibilidades de que
el enjambre se establezca bien en esa colmena.
Tomado de: http://www.cursodeapicultura.info/blog/wp-content/uploads/2017/02/como-atraer-enjambres-de-abejas-8.jpg
Multiplicación de las colmenas
Cuando la temporada de floración está terminando, las poblaciones de las
colonias son muy grandes y tratan de ir en busca de áreas donde la floración
continúa. Estas poblaciones altas y la poca recolección despierta en las
colonias el instinto natural de reproducción, y parte de las colonias enjambran.
El apicultor conocedor de estos fenómenos, aprovecha la temporada para aumentar
el número de sus colonias y divide las más fuertes o forma nuevos núcleos, los
que puede vender, generando algunas ganancias extras. Si el apicultor decide
aumentar el número de sus colmenas en esta temporada, deberá realizar todas las
actividades propias de la multiplicación de colonias, como: criar previamente
las reinas que va a necesitar o comprarlas, o dejar que las propias abejas las
críen, e iniciar el fortalecimiento de los núcleos o colonias hijas también
deberá estar consciente que le espera la temporada de escasez de alimento y
tendrá que alimentar un mayor número de colonias
BIBLIOGRAFÍA
Arguello,
N., Vaquero, J., Vargas, P. (2010). Guía práctica sobre el manejo Técnico de
Colmenas. Proyecto apícola Swisscontact FOMIN-BID. Recuperado de:https://docplayer.es/800111-Guia-practica-sobre-manejo-tecnico-de-colmenas.html
en noviembre del 2018.
Romero,
R. E., Sánchez, E. R., & Flórez, N. C. (2015). Implementación de buenas
prácticas apícolas y mejoramiento genético para la producción de miel y polen.
Bogotá: Corpoica recuperado de:https://repository.agrosavia.co/bitstream/handle/20.500.12324/13301/76730_66340.pdf?sequence=1&isAllowed=y
en noviembre del 2018.


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